Nietzsche y la ansiedad

La filosofía después de Nietzsche, ya no puede ser un juego de silogismos y conceptos. La filosofía después de Nietzsche, si tal propósito es posible, es un desafío fundamental para el individuo. O te mantienes al nivel del humano y persigues valores caducos, o por otro lado, abres el camino hacia el nuevo Übermensch que destruirá la era humana. Revolcarse en el lodo o aspirar a las estrellas. Esa es la disyuntiva y todos los días se nos presenta con mil caras nuevas. Aspiramos a mejorar exponencialmente, o nos conformamos con ser, por que no queda otra opción.

Tarea difícil aquella de encontrarle sentido a la existencia, y más aun, llevarlo a cabo.

La música es una de las formas de apaciguar el ánimo, cuando éste se empieza a desbordar hacia la ansiedad de la búsqueda de sentido. Hoy, eterno presente, me siento tan vivo y tan muerto. Llamado a ser; la levedad del ser expresada en el miedo a desaparecer sin haber logrado el sentido. Quisiera saber si existe el eterno retorno, porque de ser así al fin tendríamos fundamento para el actuar ético, aunque nuevamente, no sería más que un principio de carácter metafísico.

Anuncios